Respecto a las del colegio, solíamos ir muchos de clase para disfrutar tres días fuera de casa junto a nuestros compañeros. Nos lo pasábamos muy bien e incluían momentos serios que los aprovechábamos al máximo. Los temas que más abundaban eran la convivencia en distintos ámbitos, el conocimiento de nosotros mismos junto a quienes nos rodean, la actualidad,... Íbamos a casas que pertenecían a los Escolapios y que destinaban a este tipo de actividades: Barria (Álava) e Irañeta (Navarra) mayoritariamente. Recuerdo cómo los profesores que nos acompañaban habían preparado materiales y distintas técnicas para poder tener un tiempo intenso e importante, a la vez que ameno. No faltaban películas, canciones, textos, reflexiones... La verdad es que en esta etapa de Secundaria me ayudaron mucho.
Además de todo esto, antes de hacer la confirmación, la parroquia organizó una jornada de convivencia en el pueblo de Barasoain (Navarra). Fue muy diferente a las del colegio. Fue un día, que después de dos años de catequesis, simbolizaba el paso a hacer la confirmación.
Sé que en la vida hay muchas casualidades y una de ellas es la que os voy a contar a continuación. Los compañeros que habían estado conmigo en catequesis se confirmaron el 8 de mayo de 2009, pero a mí me coincidió con un viaje de estudios del colegio. La parroquia contactó con la de San Juan Bosco para que pudiera hacerla allá la semana siguiente.Y así fue, el miércoles de aquella semana tuve que ir a preparar la celebración. Por suerte, de unos veinte chicos y chicas, conocía a una, lo que me facilitó la integración en el grupo. El 15 de mayo me confirmé, y me alegró que me acompañaron mis padres, mi hermano, mis abuelos, unas amigas y mis monitores del tiempo libre. Todo fue muy bien.
La verdad es que estas convivencias me han aportado mucho, me han ayudado a distinguir momentos, a abrirme más a la gente, en definitiva, a crecer como persona.
Sin darme cuenta he puesto un comentario en otra entrada anterior. En fin, que me gusta mucho el blog.
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