lunes, 19 de marzo de 2012

BALANCE

Después de todo este tiempo que he dedicado a reflexionar sobre mi propia educación, me he dado cuenta de lo mucho que han hecho las personas que me han acompañado para ofrecerme una buena educación.
Hasta llegar a esta última entrada, he seguido un planteamiento cronológico, comenzando por Educación Infantil, continuando con Educación Primaria, Educación Secundaria y terminando en la Universidad. Además, me he centrado en los tres contextos de educación que se pueden encontrar en cada etapa: educación formal (en el colegio y en la Universidad), educación no formal (en el tiempo libre, parroquia o, incluso, en actividades extraescolares), y educación informal (fundamentalmente en la familia). La verdad es que he gozado recordando momentos en los que, cuando tenía menos años, disfruté mucho, y ahora  añado a ese disfrute el valor educativo que tuvieron esas situaciones.
Al principio del semestre, en la asignatura de Orientación Educativa, se nos explicaron tres principios básicos e imprescindibles para que se lleve a cabo una acción educativa, que también han estado presentes en las reflexiones que he hecho: mi crecimiento personal o educación en cuanto autoeducación (autodeterminarse por el bien); intervención educativa o educación en cuanto heteroeducación (intervención de padres, profesores, monitores, catequistas); y principio de cooperación o educación en cuanto intereducación (yo misma como educanda y la acción de los distintos educadores, a la vez que un pequeño inicio por mi parte colaborando con estos).
Ha sido un trabajo que ha requerido su tiempo, pero que ha sido una buena experiencia ya que previamente no me había parado a pensar detenidamente en todo esto y, además, ha sido una reflexión interesante para mi futuro trabajo como maestra.


domingo, 18 de marzo de 2012

NO SOLO TEORÍA, TAMBIÉN PRÁCTICA

El pasar del colegio a la Universidad ha sido un paso importante para mí. Soy una de las personas que tenía bastante claro qué estudiar, y sabía que en un futuro quería ser maestra.
Al comenzar el curso, en septiembre, tuve la gran suerte de poder seguir en el Tiempo Libre, pero ya no como educanda, sino como educadora, siendo monitora de un grupo estable de niños y niñas de 5º de Primaria. Veía que eran muchos niños a quien tenía que cuidar y educar, pero me di cuenta que semanalmente ellos también me enseñaban muchas cosas, como por ejemplo, de lo que de verdad era capaz. Pronto fui consciente de las horas que hay que meter y de la creatividad que hay que emplear para preparar las actividades. Pienso que asumir esta responsabilidad me está sirviendo para ir madurando y para organizarme mejor.

Un mes después, la Universidad nos ofreció la posibilidad de participar en grupos interactivos en el colegio "Larraona" con los grupos de Infantil y primer ciclo de Primaria. A unas amigas y a mí nos pareció interesante y pensamos en apuntarnos. Esta actividad se llevaría a cabo un jueves cada mes, lo que no nos quitaría mucho tiempo. Contactamos con la organización y nos pusimos "manos a la obra". La actividad consiste en que la tutora de la clase a la que te asignan, 2º de Primaria en mi caso, organiza unos ejercicios referidos a una asignatura y, con la clase dividida en pequeños grupos, haces de profesora. Es una experiencia muy interesante, ya que me sirve para darme cuenta de los distintos niveles que hay en una clase de Primaria y puedes recurrir a distintas técnicas para apoyar a quienes tienen dificultades. Sin pretenderlo, ejercitas la capacidad de la paciencia, de la ayuda hacia otros, de saber controlar situaciones imprevistas.
Para finalizar, hace poco tiempo, la organización de voluntariado de la Universidad nos informó sobre una actividad que se iba a llevar a cabo en el colegio "Andrés Muñoz Garde", un centro de Pamplona para chicos y chicas con discapacidades. Recuerdo que el primer día que llegué me llamó mucho la atención la alegría que tienen, y me hizo reflexionar sobre la cantidad de veces que nos quejamos por pequeñas cosas. Esa alegría que transmiten no la cambio por nada del mundo, a la vez que esa felicidad que tienes cuando ves que consigues tu objetivo: educar, a la vez que haces feliz a otros.
En conclusión, estas experiencias me están permitiendo iniciarme en la labor educativa con niños muy diferentes tanto en el ámbito escolar como en el extraescolar. Pienso que es un aprendizaje que es complementario al que diariamente recibo en la Universidad.

sábado, 17 de marzo de 2012

DEL COLEGIO A LA UNIVERSIDAD...

Después de haber vivido unos años intensos en el colegio, quise pasar a la universidad, y para ello tuve que hacer la Selectividad, un examen para el que te preparan en 2º de Bachillerato. Requiere muchas horas de estudio a lo largo de todo el curso. Después de haberlo aprobado, y pasar un buen verano, el 1 de septiembre empecé en la universidad.

Todo era muy diferente, no conocía a nadie, recuerdo como las primeras preguntas eran: ¿cómo te llamas? ¿de dónde eres?¿estudias magisterio de infantil o de primaria? Todos nos encontrábamos perdidos, pero gracias a pequeños trabajos en grupo fuimos conociéndonos poco a poco. En el primer semestre tuve asignaturas muy interesantes, que me gustaban porque estaban enfocadas a lo que yo quería ser. Cada una tenía su parte bonita, y cada una me aportaba algo nuevo. Destacaría la asignatura de "Familia, sociedad y educación", ya que me hizo razonar sobre temas importantes y me hizo darme cuenta de muchísimas cosas. Otra materia interesante, "Psicología del desarrollo", con muchas cifras para estudiar, pero muy bonita, ya que estudiamos el desarrollo de una persona desde que nace hasta la adolescencia. Con el tiempo nos situamos, empezamos a conocer el entorno y todos sus recursos (biblioteca, comedores, despachos...), y aprendimos a organizarnos para poder llegar a todo.

En la universidad no todo son apuntes y libros para estudiar, sino que un cambio importante es la búsqueda de información, la lectura de textos..., es decir, mayor autonomía en el aprendizaje. Incluso en alguna asignatura nos propusieron ver películas como "La ganadora" o "Un sueño posible", con moralejas que hacen pensar.
Una oferta que me ha parecido muy atractiva es la relacionada con el voluntariado, en el que participo en dos actividades que explicaré en la siguiente entrada.
En definitiva una nueva etapa que promete ser interesante, con mayor autonomía, llena de posibilidades y directamente orientada a lo que quiero ser. 

NO SOLO LIBROS DE TEXTO...

Las personas del colegio que nos han ayudado en nuestro desarrollo educativo se han valido de recursos para hacernos pensar y crecer en valores. Me he dado cuenta en todo este tiempo que la educación no es solo estudiar unos contenidos, sino que también incluye el crecer como persona, en esta sociedad. Para ello, han hecho uso de películas, libros, canciones... que "tienen miga".
De todos ellos destacaría tres: el libro de lectura "Campo de fresas", escrito por Jordi Sierra i Fabra; la canción brasileña "O Qué é, o Qué e?"; y la película "¿A quién ama Gilbert Grape?"
El libro de lectura citado lo leímos en 4º de la ESO. Recuerdo que estaba escrito como obra de teatro e hicimos una interpretación leída. Trata sobre un grupo de amigos que salen una noche y se llevan un gran susto porque una de las chicas toma una droga. Me llamó la atención porque, además de la historia, nos tocó leerlo a una edad a la que se empieza a salir de noche. Por ello la profesora abordó los temas del control de nuestras actuaciones, el grupo de amigos...
En segundo lugar, la canción brasileña la trabajamos como preparación a la Caminhada en la asignatura de religión. Esta canción trata sobre la opinión que tienen los niños de la vida y, a la vez, la pregunta que se hace mucha gente como se refleja en el título: (la vida)" ¿Qué es, qué es? Dio mucho juego, porque cada uno de nosotros pudimos dar nuestra opinión, y nos enriquecimos mutuamente.
Por último, mencionaré la película "¿A quién ama Gilbert Grape?" Habla sobre una familia con muchas dificultades: la madre no sale de casa desde hace años, desde que murió su marido, y siempre está o en la cama o en el sofá; Arnie, uno de los hijos, con discapacidad psíquica; Gilbert, quien asume el rol de padre en esta familia, es el hijo mayor; y dos hijas que dificultan todavía más la situación familiar. Esta película la trabajamos en la asignatura de religión en 2º de Bachillerato, y nos permitió hablar sobre la familia, las dificultades, la enfermedad, etc.
Como se puede ver, además de los libros de texto, nos proporcionaron materiales adecuados para tratar temas que es importante abordar a esas edades.



ME HAN MARCADO

Mi agradecimiento a todas esas personas que me han guiado  en el proceso educativo desde quienes fueron mis figuras de apego hasta quienes me han acompañado en las distintas etapas, esas personas a las que he querido y quiero tanto y que siempre han estado junto a mí tanto en buenos momentos como en situaciones de dificultad. Si algo he aprendido de estas personas es que de las situaciones agradables aprendes, pero de la dificultad se aprende el doble, y como dice la frase hecha: "no hay mal que por bien no venga".
Aunque en todas las etapas ha habido personas que me han marcado positivamente, ahora me centraré en la Secundaria, una etapa de tantos cambios, progresos, caminos que escoger...
Para empezar, si a alguien recuerdo en torno a este tema, es a mi familia, especialmente a mis padres. Ellos me han aportado todo lo que necesitaba para llegar a ser lo que quería, ellos me han dirigido por el camino correcto para poder crecer como persona. Me han felicitado por ir logrando mis pequeñas metas, y cómo no, me han animado cuando ha sido necesario.
En segundo lugar, siempre recordaré a esa tutora de 2º de Bachiller, Esther, que en un curso tan duro y exigente supo llevar la clase con tanto ánimo, con tanta ilusión viendo que en cada uno de los alumnos podía crecer una gran persona. La verdad es que la labor que desempeñó no tiene precio. Además, recuerdo la gran enseñanza que nos transmitió:"En la vida, no sólo son importantes los estudios, que los son, pero más importante es crecer en el interior de cada uno, que se vea en cada momento todo lo que cada uno puede dar de su parte". Y respecto a los estudios, en momentos de agobio nos solía decir: "La gente que son como las hormigas y van poco a poco consiguen lo que quiere; de lo contrario, antes o después suelen caer". Siempre estaba dispuesta a atendernos.
Y, por supuesto, debo recordar a mis monitores del tiempo libre, con quien tantos momentos he vivido. Son monitores jóvenes; monitores que nos aportaban confianza para poder comentar temas variados en el grupo; monitores que ocupaban su tiempo estando con nosotros.Han sido un referente cercano e importante para mí.
Gracias a estas y más personas he ido creciendo constantemente hasta llegar a lo que soy hoy. Me encantaría llegar a ser esa persona formada y dispuesta a atender a quien más lo necesite.
¡GRACIAS POR VUESTRA AYUDA!